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Muchas familias, debido a la situación económica actual y al exceso de endeudamiento en los tiempos de bonanza, se encuentran ahora con una situación difícil de encajar, les cuesta mucho pagar todo a fin de mes.
Nuestro principal consejo es no dejar de pagar la hipoteca, no sólo perderemos la casa, sino que será subastada por valor muy inferior al que tendría en el mercado y además, seguiremos debiendo al banco la cantidad que no se haya podido recuperar al subastar la casa más todas las costas e intereses de demora.
Cuando contratamos una hipoteca o un préstamos o cualquier obligación de pago, respondemos con todos nuestros bienes presentes y futuros, la dación en pago, en nuestro sistema, no es una opción. Aunque nos subasten la casa, en la mayoría de los casos seguiremos debiendo dinero y, de una manera u otra, lo terminaremos pagando, eso sí, con un considerable incremento en costas, comisiones y recargos. ¿Y qué podemos hacer si no podemos pagar la hipoteca? Lo primero es tener toda la información y las opciones a las que nos podemos acoger, lo peor que podemos hacer es esconder la cabeza, bajar los brazos y dejar de luchar, así, perderemos la casa y tendremos que seguir pagando la cuota. Dependiendo del momento en el que estemos tenemos diferentes opciones: - Primeras tensiones económicas.- debemos estudiar fríamente la situación y reducir los gastos todo lo posible. Si tenemos otros préstamos la reunificación de deudas puede ser nuestro salvavidas. Reunificando deuda podremos negociar un préstamo hipotecario a más largo plazo y meter el resto de préstamos, dejando una única cuota que puede llegara a ser un 70% más baja que la que teníamos juntando todos los préstamos. Si aun así no podemos pagarlo todo, la hipoteca debe ser nuestra prioridad de pago.
- Primeras cuotas sin pagar.- El banco nos avisará de las cuotas impagadas y esperará hasta llevar unas 6 para empezar un procedimiento judicial. Aquí la negociación con el banco es fundamental, si somos capaces de transmitir al banco nuestra intención de pagar y buscar soluciones al problema, el banco también podrá de su parte, los bancos no quieren tu casa, su negocio son los intereses del dinero, no son una inmobiliaria. La reunificación de deudas es aquí también una posible solución.
- Iniciado un procedimiento judicial.- Aquí ya el banco ha pasado el expediente al procedimiento judicial y la negociación es complicada. La reunificación de deudas en otra entidad y la opción de venta son las más apropiadas.
- Pre-ejecución.- Nuestra capacidad de negociación con el banco ya es nula. La reunificación de deudas o la venta de la vivienda son las únicas opciones.
- Ejecución Hipotecaria.- Ya hay demanda de ejecución hipotecaria y se ha fijado una fecha de subasta. Todavía la reunificación de deudas, no es más que renegociar la deuda con otra entidad, y la venta de la vivienda es posible.
- Subasta.- La subasta ya se ha producido. Las opciones son pocas, según el resultado de la subasta todavía una venta de la vivienda puede ser posible.
- Lanzamiento.- El juzgado notifica el Lanzamiento. Las únicas opciones son judiciales, acuerdo, aplazamiento, etc..
La nueva normativa ha elevado al 60% el límite mínimo por el que el acreedor puede adjudicarse en subasta el bien. Aun así, en la mayoría de los casos es mucho más rentable "mal vender" la vivienda antes de entrar en todo el procedimiento judicial que aumentará nuestra deuda con las costas, comisiones e intereses de demora. Desde Freedom finance recomendamos consultar con un asesor financiero en cuanto percibamos las primeras tensiones económicas. Cuanto antes tengamos toda la información, más posibilidades tendremos de solucionar el problema de la mejor manera posible. |